07/05/2016

La educación inglesa. Una noche, en el metro de Londres, a un chico se le cae el móvil al suelo y se destroza la pantalla. Accidente, mala suerte. Una mujer que estaba sentada cerca, que no estaba involucrada, que no tenía implicación alguna, no pudo reprimirse y se arrepintió: "Sorry!"

La semana pasada, en la cafetería, recojo tres paquetes de azúcar y una servilleta de una mesa. Creía que estaba vacía, yo qué sé. Luego llegó una mujer y, sin darme tiempo a disculparme, me lo agradeció. ¿Gracias por qué?

Y sonríen. Nunca dejan de sonreír.

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